No tengo a una persona amada. No me refiero al coqueteo o enamoramiento. Me refiero al sentimiento grande e importante. No ha llegado a mi vida.Los psicólogos dirían que mi subconsciente lo bloquea o elige a los hombres equivocados, o no deja que mis relaciones suban de nivel. Tal vez en mi presente haya una elección. Pero en realidad no la hay.Porque hasta ahora no he conocido a un hombre que me acepte. En este sentido tengo exigencias muy elevadas. Soy una persona madura, y por ello no necesito algo menor que esto. No me interesa tener un novio solo para tenerlo. La soledad no me agobia. Sé encontrar la alegría y el amor en todo que me rodea, y lo regreso con creces.No tengo prisa. Miro. Observo. Respondo y contesto. Escucho «consejos», «tips»... de unos, otros y otros. No necesito tener sexo o meses de una relación para darme cuenta de que me sentiría apretada e incómoda.— El labial rojo no te va bien, no combina con tu cara tierna. — Usas ropa demasiado conservadora. Dale un toque sexy a tu estilo. — Espero que un día regreses a la iglesia. — Me hubiera gustado que comprendieras los verdaderos valores.— La ropa de tonos claros y el cuello destapado te van bien, así debes vestirte.— Dices demasiadas groserías, no cuidas tu lenguaje.— No necesito una hechicera ni hada, necesito a una mujer ordinaria.— Contigo todo se complica. No hay que tomar la vida tan en serio.No sé cómo debería reaccionar ante eso. Solo sé qué es lo que quiero. Que nadie me corte en pedazos. Que no me intenten enjaular en un sistema comprensible. Que no me metan en una caja y no me pongan una etiqueta.Porque todo esto no soy yo. Ninguna de las expresiones me denomina. Son partes, facetas, fragmentos. Pero no soy yo. Necesito a alguien que vea... no, mejor, que sienta mi esencia. Los demás solo se enganchan con detalles, con la superficie, con algo que no es fundamental.Entiendo que las frases anteriores no aplican para mí, más bien caracterizan a la persona que me las dice. Significa que aún no he conocido a una persona de la escala que estoy buscando. Y tal vez no la conozca nunca. Lo cual no será una tragedia para mí.Tal vez ahora tenga límites demasiado fijos. Tal vez a lo largo de décadas de vida matrimonial me haya cansado de acceder y sacrificar mis intereses.Creo que la mayoría de los hombres, debido a su naturaleza de conquistadores, mueven los límites de la personalidad femenina en las relaciones. Inconscientemente. Conquistan su territorio. Es el juego eterno: si el hombre lo conquista por completo, pierde interés; si la mujer muestra a dónde no puede entrar, la relación sigue porque no todo está conquistado. Para salir fuera de las reglas de este juego, ambos deben tener un alto nivel de desarrollo espiritual y conciencia, así como aceptar el derecho de tu pareja a vivir su vida.Sé cómo hay que construir una relación. Pero que ese sea mi problema, no quiero disminuirme. Quiero vivir a mi manera, pensar, vestirme, explorar la vida tal y como me gusta hacerlo. Quiero tener mis convicciones y mis valores y cambiarlos solo cuando quiera. Nadie tiene que corregirme.Las aves no vuelan con las alas cortadas. Y yo no puedo vivir sin aire y cielo. No sería yo.N.B. No tomes mi revelación literalmente. Estos son los pensamientos de muchas mujeres que dudan, buscan y han estado en una relación; es una imagen generalizada.Autora: Liliya Ahremchik Traducción y adaptación: Genial.guruPortada: Lakeshore Entertainment
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